Etapa final del alzheimer

alzheimer

Etapa final del alzheimer

Es una demencia progresiva y degenerativa que destruye la red nerviosa de las neuronas del cerebro, originando una profunda disminución de la capacidad intelectiva en los individuos que la padecen, quienes presentan de manera predominante trastornos de la memoria y la orientación espacial.

El Alzheimer produce un deterioro progresivo e irreversible que dura un período de tiempo de entre ocho y doce años aproximadamente. Se desarrolla en tres fases diferentes y a medida que la enfermedad avanza, generalmente hace falta atención durante todo el día.

etapa final del alzheimer

Etapa final del Alzheimer: características

La tercera fase constituye la etapa final de esta enfermedad y su principal característica es que el paciente no logra reconocer a nadie.  Tampoco habla ni entiende lo que se le dice y está totalmente desorientado en tiempo y espacio. Presenta una inactividad casi total, necesita ayuda para caminar y cuando pierde la capacidad de hacerlo, generalmente permanece sentado o tumbado y por lo tanto descuida por completo su higiene personal. Por ello, es muy importante evitar la inmovilización, sentándolo para comer y paseándolo por la casa si fuera posible. Además, es posible que aparezcan dificultades en la deglución de alimentos, ya que le cuesta tragar correctamente y no controla esfínteres.

En las fases más avanzadas se puede observar una pérdida del lenguaje y de los gestos casi completa y el paciente deja de hablar. Ello no significa que no pueda percibir señales emocionales como voces cariñosas, sonrisas o caricias. El paciente también pierde conocimiento del uso de los objetos cotidianos y los recuerdos del período más lejano de su vida, como la infancia o adolescencia, son los que se mantienen más conservados. 

De esta manera, el paciente sólo está orientado hacia sí mismo, carece de juicio y de capacidad para resolver problemas y por lo tanto, no puede llevar a cabo actividades que antes realizaba o las tareas del hogar. Por ello, el paciente presenta una completa dependencia de cuidadores o familiares para todas las actividades de la vida diaria.

Por lo general, se produce pérdida de peso en el individuo y una disminución de sus defensas inmunológicas que pueden llevar a infecciones graves que produzcan su muerte.

Cuidados en la etapa final del Alzheimer

Esta etapa es esencial cubrir todas sus necesidades físicas del paciente y para ello se debe tener en cuenta lo siguiente:

Alimentación: el paciente presenta dificultades para alimentarse y no puede hacerlo de forma autónoma. El cuidador debe ofrecerle los alimentos y utensilios, los cuales deben ser adaptados. Por ello, se debe tener especial control de la alimentación del paciente para evitar problemas de nutrición y deshidratación en el mismo. A pesar de que el individuo no tenga apetito, es importante que ingiera alimentos y bebidas y si fuera necesario, se puede agregar azúcar a la comida, cocinarle sus platos preferidos para alentarlos a comer o incluir suplementos dietarios que sean controlados por el médico de cabecera del paciente. En el caso de dificultades para tragar, se deben adaptar los alimentos, brindándole aquellos blandos que se puedan masticar y tragar fácilmente. Por otra parte, es importante lograr que el paciente pueda alimentarse por sí mismo y si fuera necesario se lo debe ayudar o recordarle cómo hacerlo. Por último, se debe controlar el peso del paciente regularmente para conocer si existe pérdida. Esta última es esperable en esta etapa, pero a su vez puede ser un signo de desnutrición, de efectos secundarios de alguna medicación o de otra enfermedad. 

Salud de la piel y del cuerpo: en esta etapa, el paciente puede quedar quieto, ya sea sentado o acostado, en un mismo lugar por mucho tiempo, lo cual puede causar lesiones en la piel, úlceras y rigidez en las articulaciones. Para evitarlo, es importante que el enfermo cambie de posición para aliviar la presión y mejorar la circulación, cada dos horas en lo posible y use una almohada debajo de los brazos y piernas.

Por otra parte, para cuidar la piel, la misma debe estar limpia y seca y se debe prestar especial atención a la presencia de erupciones, úlceras o cortes. Por último, para disminuir la rigidez de las articulaciones y contracturas de los miembros, puede ser útil hacer movimientos cuidadosos de piernas y brazos dos o tres veces al día cuando el cuerpo y los músculos se encuentren tibios, siempre y cuando el médico del paciente lo autorice.

Función intestinal y de la vejiga: es frecuente que en esta etapa aparezcan dificultades para ir al baño o incontinencia de la orina y de las heces. Por ello, el paciente puede necesitar que lo acompañen al baño y lo ayuden en el proceso. Es importante controlar las deposiciones para evitar estreñimientos en el individuo y para actuar en consecuencia si se presentan. A su vez, es importante controlar el suministro de líquidos para que el paciente no se deshidrate, teniendo en cuenta que es necesario limitarlos antes de dormir.

Lo importante en esta etapa entonces, es priorizar mantener la calidad de vida y la dignidad del paciente, ya que a pesar de que ha perdido la capacidad de hablar y expresar sus necesidades, puede mantenerse conectado con el entorno por medio de sus sentidos. Por ello, puede ser muy útil realizar actividades que estimulen el tacto, la vista, el oído, el olfato y el gusto del enfermo, como los siguientes ejemplos:

ESTIMULACIÓN SENSORIAL EN LA ETAPA FINAL DEL ALZHEIMER

Share with

Deja una respuesta

Start typing and press Enter to search

Chatea con nosotros