Demencia vascular

Demencia vascular

Demencia vascular

La demencia vascular comprende un grupo de alteraciones cognoscitivas causadas por enfermedades cerebrovasculares. Consiste en una alteración cognitiva que se produce debido a la presencia de lesiones vasculares cerebrales, que sean lo suficientemente importantes como para producir los síntomas que la caracterizan. Estos últimos incluyen incapacidad para desenvolverse de forma autónoma en la vida diaria y para tomar decisiones.

Es una de las denominadas demencias secundarias, ya que la alteración se debe a factores externos al metabolismo celular cerebral, como enfermedad del pequeño vaso, hemorragias, infartos, entre otros. Se trata entonces, de una categoría que engloba distintas formas clínicas y variedades etiológicas y constituye la segunda causa de demencia, ya que representa aproximadamente el 10% del total de los casos.

Para llegar al diagnóstico de una demencia vascular, el paciente debe cumplir con criterios de demencia y a su vez presentar patología vascular en el cerebro, que sea constatada con técnicas de neuroimagen.

La patología vascular susceptible de provocar demencia es variada e incluye multiinfartos subcorticales o corticales, hemorragias o infartos amplios, entre otros.

La demencia vascular, a diferencia de los otros tipos de demencia, es susceptible de tratamiento, que implica la intervención sobre los factores de riesgo vasculares que producen la demencia. Por ello, es de suma importancia la detección temprana de la enfermedad, para tratar de intervenir en la evolución de la misma.

Actualmente, las demencias vasculares en conjunto con el Alzheimer, la demencia por cuerpos de lewy y la demencia frontotemporal, representan el 90% de las demencias degenerativas.

Demencias vasculares: síntomas

En la demencia vascular podemos encontrar tanto síntomas corticales como subcorticales, dependiendo de la causa, la localización, el volumen, la lateralidad y el número de lesiones y por ello, los déficits y la evolución de los pacientes pueden ser variables.  

Los síntomas se caracterizan por déficits en la memoria y en otras funciones cognitivas, que alteran la capacidad funcional del individuo. Sumado a ello, debe haber evidencia de daño cerebrovascular reflejado por signos focales y lesiones vasculares observadas en técnicas de neuroimagen.

Se pueden manifestar los siguientes síntomas:

DEMENCIA VASCULAR SÍNTOMAS
  • Alteraciones neurológicas focales que afectan a la sensibilidad o a las habilidades motrices
  • Alteraciones en la atención y en la memoria inmediata. La memoria episódica se mantiene más preservada que en el Alzheimer.
  • Los déficits en la evocación espontánea y  alteraciones en las funciones ejecutivas.
  • Enlentecimiento en la velocidad de procesamiento de la información
  • Afectación motora progresiva que acompaña el deterioro cognitivo, que los terminará incapacitando para la deambulación.
  • Torpeza en la pronunciación y disartria cada vez más marcada 

Las alteraciones en el resto de funciones cognitivas corticales es variable y depende de la localización de las lesiones. En relación a ello, también pueden presentarse apraxias, alteraciones del lenguaje y/o alteraciones perceptivas.También son muy frecuentes los síntomas depresivos que se deben por un lado, a los desequilibrios en los neurotransmisores que se producen por las lesiones, y por otro,  a la conciencia de déficit que presentan los pacientes cuando el deterioro no es muy grave.

También se pueden observar síntomas de apatía, disminución de la actividad, retraimiento social y falta de iniciativa, lo cual puede ser confundido con tristeza y depresión por parte de los familiares. Por último, también puede haber presencia de labilidad emocional y llanto fácil.

Demencias vasculares: causas

Las demencias vasculares son causadas por diferentes trastornos que dañan los vasos sanguíneos del cerebro que reducen su capacidad para suministrarle la sangre necesaria para nutrirlo y oxigenarlo para que pueda poner en marcha y ejecutar  de manera efectiva las funciones cognitivas que le permitan adaptarse a su entorno. Las dos causas más frecuentes son los accidentes cerebro vasculares que bloquean una arteria cerebral, impidiendo el paso de la sangre y las patologías que implican que los vasos sanguíneos del cerebro se encuentren estrechados o con daño crónico, como es el caso de la aterosclerosis.

Demencias vasculares: factores de riesgo

FACTORES DE RIESGO DE LA DEMENCIA VASCULAR

Los mismos pueden potenciar la posibilidad de padecer un infarto, accidentes cerebrovasculares o mini accidentes cerebrovasculares, lo cual a su vez conduce a la aparición de patología vascular cerebral y como consecuencia de ello, puede originar una demencia de tipo vascular. Estos factores de riesgo pueden favorecer la aparición de ateromatosis de los vasos intracraneales y extracraneales, produciendo su oclusión y el consiguiente daño isquémico del tejido cerebral.

Diagnóstico diferencial de la demencia vascular con la enfermedad de Alzheimer

El diagnóstico diferencial con la enfermedad de Alzheimer, se puede realizar teniendo en cuenta las siguientes pautas:

  • El deterioro en las demencias vasculares se produce en forma de brotes o escalones agudos con fases de estancamiento, mientras que en el Alzheimer es siempre progresivo.
  • En las demencias vasculares, luego de un período de empeoramiento de los síntomas, suele haber períodos de recuperación parcial, cuando se  ponen en marcha los mecanismos de reparación cerebral.
  • El deterioro en la demencia vascular se debe a un accidente cerebro vascular, por lo cual, se pueden observar lesiones por medio de estudios de neuroimagen.
  • Los pacientes con demencia vascular raramente olvidan los acontecimientos importantes de su vida, aunque tienen problemas de memoria reciente a diferentes de los pacientes que padecen Alzheimer, en los cuales la memoria se encuentra muy deteriorada.

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