Rehabilitación Neuropsicológica de la Atención

Rehabilitación de la atención

Rehabilitación Neuropsicológica de la Atención

En la práctica de la rehabilitación neuropsicológica, no se puede dejar de lado la influencia de los aspectos emocionales (irritabilidad, ansiedad, depresión), conductuales (impulsividad, frustración, etc.) y los problemas físicos (déficits motores, cambios sensoriales, dolor, etc.) sobre los cognitivos, y viceversa. Por esto es que, resulta importante llevar a cabo un abordaje que integre múltiples perspectivas, y combine actividades cognitivas y motoras sin obviar los problemas emocionales que puede generar la disfunción cognitiva.

Abordar desde un único modelo no es suficiente para contemplar la diversidad y complejidad de las alteraciones de atención, por lo que se recomienda un enfoque amplio de rehabilitación. Así, este enfoque tiene en cuenta modelos de recuperación, cognición, evaluación, emoción, conducta, compensación y aprendizaje.

Sohlberg y Mateer (2001) sostienen que los principios en los que debe basarse un plan de rehabilitación neuropsicológica en general y atención en particular son los siguientes:

  • Partir de modelos teóricos de referencia. Un ejemplo de ello sería el programa Attention Process Training basado en el modelo clínico de atención que divide esta función en cinco componentes (focalizada, sostenida, selectiva, alternante y dividida). 
  • Utilizar tareas o actividades jerárquicamente organizadas, es decir, se deben ordenar los ejercicios de manera jerárquica permitiendo la repetición y estimulación del objetivo, el cual subyace al proceso. 
  • Propiciar la suficiente repetición. Las tareas deben realizarse con la suficiente intensidad para conseguir la mejora del proceso de atención.
  • Para la toma de decisiones del tratamiento deben considerarse como base los datos sobre el rendimiento del paciente obtenidos en la evaluación. 
  • Facilitar activamente la generalización del tratamiento. Los pacientes deben tener la oportunidad de aplicar los ejercicios de atención que se trabajan en las sesiones de rehabilitación a la vida diaria.
  • Ser flexible en la adaptación de los objetivos del tratamiento a cada paciente. 

Por otro lado, dentro del enfoque específico para la rehabilitación de los procesos atencionales, Ben-Yishay (1987) introdujo el modelo de rehabilitación de la orientación. Esta aproximación consta de cinco módulos u objetivos diferenciados y presentados de manera jerarquica:

Primer módulo. Este módulo se dirige a trabajar la atención y la reacción del paciente ante determinados estímulos del ambiente, a partir de la presentación de diferentes estímulos visuales mediante un ordenador. El sujeto debe responder a un estímulo concreto y a continuación recibe retroalimentación inmediata sobre su respuesta con el objetivo de mejorar su atención y respuesta.

Segundo módulo. El objetivo en este módulo refiere a mejorar la velocidad de respuesta en relación a los cambios del ambiente. Para esto se busca que el paciente tenga una actitud de preparación para la respuesta, seleccione el estímulo apropiado, mantenga su atención en él y mejore la velocidad con la que responde.

Tercer módulo. El objetivo consiste en controlar los procesos de atención, para ello se entrena al paciente a buscar e identificar la presencia de determinados estímulos. El paciente debe monitorear continuamente su entorno, mejorando su capacidad de concentración y la inhibición de respuesta inadecuada.

Cuarto módulo. La estimación del tiempo es el cuarto objetivo y refiere a que el paciente aprenda a mantener su atención internamente.

Quinto módulo. En este último módulo, se entrena al paciente para sincronizar la respuesta con ritmos complejos. El paciente debe aprender a escuchar un ritmo formado por una secuencia de tonos, internalizarlo y anticipar.

Por otro lado, Sohlberg y Mateer (1987) proponen el programa Attention Process Training, que consiste en un conjunto de tareas ordenadas jerárquicamente por grados de dificultad que incluye contenidos complejos de memoria de trabajo y control atencional. Este programa se basa en el hecho de que las capacidades atencionales pueden mejorar estimulando los aspectos particulares de esta función y los sistemas de memoria de trabajo.

Este programa parte de la considerar la atención como un conjunto de subprocesos específicos críticos para la memoria, la adquisición de nuevos aprendizajes y otros aspectos cognitivos. 

El Attention Process Training permite ejercitar los diferentes componentes de la atención: sostenida, selectiva, alternante y dividida. El clínico deberá seleccionar racionalmente las tareas específicas y organizar un programa: 

Atención sostenida.  Esta tiene que ver con capacidad para mantener una determinada conducta durante una actividad continua y repetitiva. Se requiere responder consistentemente a información presentada visual o auditivamente. En el primer caso, por ejemplo, se utilizan tareas de cancelación de números, letras o dibujos y, en el segundo, se responde pulsando un timbre cada vez que se identifica el estímulo objetivo. La complejidad de estas tareas puede ir aumentando, añadiendo operaciones matemáticas como sumas y restas. Otros ejercicios podrían ser en series numéricas, control mental de números y secuencias alfabéticas. En el ejercicio de control mental de números se pide ordenar de mayor a menor, o viceversa, un conjunto de dígitos presentados auditivamente. Las secuencias alfabéticas requieren ordenar alfabéticamente las palabras que componen una determinada frase. 

  1. Atención selectiva. Los déficits en atención selectiva pueden identificarse a través de dificultades para llevar a cabo una actividad junto a estímulos distractores. Pueden utilizarse actividades similares a las utilizadas para la atención sostenida, a las que se incorpora información irrelevante o un estímulo distractor (movimiento, ruido, etc.) o bien tareas con superposición de distractores visuales (plantilla con líneas distractoras encima de actividades de papel y lápiz). 
  2. Atención alternante. Las tareas de atención alternante requieren redirección flexible de la atención, por lo que se debe introducir cambios en las demandas de las tareas. Para estas son útiles los ejercicios de papel y lápiz que requieran ir cambiando la actividad, por ejemplo, tachar primero números y, después de un determinado aviso, cambiar y tachar letras, o tareas de sumas y restas realizando una u otra operación después de una señal. 
  3. Atención dividida. Esta actividad requiere responder al mismo tiempo a tareas con múltiples demandas. Entrenar en esta área supone combinar dos tareas de vigilancia, una visual y otra auditiva (atención dual), por ejemplo, llevar a cabo un ejercicio de atención sostenida mientras se realiza una tarea de tiempo de reacción computarizada o, mientras se lee un texto, contabilizar el número de veces que aparece una determinada palabra.

A continuación, se citan una serie de sugerencias prácticas para la rehabilitación de la atención: 

• Descansar entre actividades y modificarlas con frecuencia para mantener el interés. 

• Proponer tareas complejas en momentos en que el paciente se encuentre más descansado. 

• Las instrucciones deben ser explicadas de forma clara y simplificándolas con el fin de reducir la cantidad de información que debe ser procesada y controlar la velocidad a la que se dan. 

• Modificar el entorno para reducir las distracciones. 

• Ofrecer ayuda verbal a lo largo de la tarea para ayudar a refocalizar. 

• Dar tiempo suficiente para terminar la actividad.

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