La pérdida de memoria por depresión

depresión en la memoria

La pérdida de memoria por depresión

Con el correr de los años, se han elaborado muchos conceptos en torno a la memoria, desde diferentes enfoques. La memoria fue adquiriendo interés al concebirse como uno de los aspectos más fundamentales para la vida humana, puesto que engloba todas las experiencias pasadas, y además posibilita la adaptación a situaciones presentes, sirviendo de guía para las acciones y decisiones futuras.

  La memoria, como así también el aprendizaje, constituye una expresión del procesamiento neuronal. Se trata de un proceso cognoscitivo que se presenta por medio de tres fases fundamentales: la codificación, el almacenamiento y la recuperación de una información o situación determinada. 

depresión y la memoria

  La pérdida de memoria puede ser un síntoma de disfunción o alteración cerebral, es por esto que es uno de los motivos más frecuentes de consulta médica, especialmente en la población de adultos mayores. Generalmente, quienes notan e informan acerca de la pérdida de memoria en estos, suelen ser los familiares. 

  • Algunos síntomas de pérdida de memoria pueden ser:
  • Perder objetos personales frecuentemente.
  • Tener dificultades para encontrar las palabras adecuadas.
  • Hacer las mismas preguntas en una conversación, o contar varias veces la misma historia.
  • No recordar si hemos hecho algo, como por ejemplo, tomar un medicamento.
  • Desorientarse o perderse en lugares conocidos.
  • Confundirse de año, o de día de la semana.
  • Tener dificultades para recordar citas o eventos.
  • Problemas para seguir instrucciones o tomar decisiones.

¿Cuáles son las causas más frecuentes de la pérdida de memoria?  

Como se mencionó, principalmente son: la Edad, es decir los cambios en la memoria como parte del envejecimiento normal o más bien patológico (según el caso).  Los cambios en el envejecimiento normal son leves y no interfieren en la vida cotidiana ni en la funcionalidad de la persona. 

 Por otro lado, la presencia de Patologías que pueden llevar a que se presenten dificultades o problemas en la memoria como La Enfermedad de Alzheimer, Deterioro Cognitivo Leve, Traumatismo Craneoencefalico, Accidente Cerebrovascular, Epilepsia, Demencias Subcorticales, etc.

La Depresión, es una de las causas más frecuentes con la cual se debe tener mucho cuidado, ya que en muchos casos puede pasar desapercibida, o la mayoría de las veces no se tiende a prestarle la suficiente atención, o a ser confundida con tristeza.  

La Depresión, como constructo teórico es concebida por la mayoría de las disciplinas, como una enfermedad o trastorno psicológico grave que influye negativamente en la forma de sentir, pensar y actuar de las personas afectadas, lo cual a su vez repercute en la funcionalidad de estas de manera significativa en las áreas de su vida cotidiana. Se caracteriza por un estado de ánimo deprimido y una pérdida de interés o placer para la realización de actividades, sentimientos de culpa o falta de autoestima, trastornos del sueño o del apetito, sensación de cansancio y falta de concentración. 

  • Algunos factores que pueden desencadenar depresión: 
  • Factores hereditarios
  • Efectos adversos de determinados medicamentos o consumo de sustancias
  • Acontecimientos y /o situaciones que generen una elevada carga emocional 
  • Cambios en los niveles hormonales

  Se debe tener en cuenta que la depresión, puede presentarse como condición única o puede ir acompañada de otras patologías y, con frecuencia se manifiesta luego de una pérdida o de un evento estresante. 

   La mayoría de las personas con depresión, tienen dificultad para conciliar el sueño y se despiertan repetidamente, sobre todo de madrugada. Algunas personas con depresión duermen más de lo habitual. Muchas veces, también descuidan su higiene personal e incluso a sus hijos, a otros seres queridos o a sus mascotas. Algunos se quejan de padecer una enfermedad física, que les ocasiona diversas molestias y dolor.

¿Cómo prevenir los problemas de memoria? 

  1. Realizar actividad física como parte de la rutina diaria: La actividad física aumenta el flujo sanguíneo al cuerpo entero, incluso al cerebro. Esto podría ayudarte a mantener la memoria activa.
  2.  Realizar actividades que estimulen la mente:  De la misma manera que la actividad física ayuda a mantener el cuerpo en forma, las actividades que estimulan la mente ayudan a mantener el cerebro en forma, y podrían evitar la pérdida de la memoria. 
  3. Es importante la socialización: La interacción social ayuda a prevenir la depresión y el estrés, que pueden contribuir a la pérdida de la memoria. Busca oportunidades para juntarte con seres queridos, amigos u otras personas.
  4. Adecuado descanso: Dormir es importante para ayudarte a consolidar tus recuerdos, de modo que puedas recordarlos más adelante. Haz que dormir bien sea una prioridad. La mayoría de los adultos necesitan de siete a nueve horas de sueño por día. 
  5. Alimentación Saludable: Una dieta saludable puede ser tan buena para tu cerebro como lo es para tu corazón. Come frutas, verduras y granos integrales. Elige fuentes de proteína bajas en grasa, como pescado, frijoles y carne de pollo sin piel. Lo que bebes también cuenta. Demasiado alcohol puede causar confusión y pérdida de memoria. También puede hacerlo el consumo de drogas.

Sin embargo, la fenomenología clínica puede variar según la persona, duración, frecuencia y su gravedad incorporando todas las variables (ambientales, biológicos, sociales, etc.), todo esto es fundamental en la conformación de un proceso diagnóstico, para determinar e implementar el mejor tratamiento posible para cada paciente en particular.

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