Alteraciones y ejercicios de rehabilitación de la memoria

Alteraciones y ejercicios de rehabilitación de la memoria

La memoria es el proceso cognitivo a través del cual se codifica, almacena y recupera una información determinada o un suceso concreto. Es decir, que se trata de la capacidad para almacenar información, acontecimientos pasados y recuperarlos para traer a la conciencia esa información de forma aprendida.

La memoria es la habilidad para asimilar, almacenar y recuperar información, siendo la asimilación de la información el estadio de codificación de la misma, la retención el estadio de almacenaje y el acceso a la información cuando es necesario, la fase de recuperación.

Rehabilitación de la memoria

El déficit de la memoria puede ser consecuencia de enfermedades que afectan al sistema nervioso central y son diversas las causas que pueden derivar en un deterioro en la misma. Esta alteración cognitiva puede ser reversible en algunos casos, mientras que en otros pacientes pueden presentarse como irreversibles y progresivos, como es el caso de los procesos degenerativos.

Aunque actualmente no existe ninguna manera efectiva para restaurar la función mnésica dañada, por medio de diferentes técnicas y estrategias se puede ayudar a los pacientes a compensar sus problemas y a aprender de una manera más eficiente.

Principios generales para la rehabilitación de la memoria

Dichas técnicas y estrategias buscan lograr un adecuado rendimiento de las funciones cognitivas del sujeto para optimizar su funcionamiento y adaptación en sus actividades cotidianas a nivel social, familiar y laboral. Este conjunto de técnicas aborda los problemas de memoria que se presentan como consecuencia de diferentes patologías como las enfermedades neurodegenerativas, el traumatismo craneoencefálico, los accidentes cerebro- vasculares, los tumores cerebrales o la epilepsia. 

Ejercicios de rehabilitación para cada fase del proceso de la memoria

El proceso de la función de la memoria se organiza en tres fases: codificación, almacenamiento o consolidación y recuperación. Cuando un paciente presenta deterioro en la memoria, se pueden seguir ciertas pautas para facilitar todos estos pasos. 

  • Codificación de la información: para mejorar este proceso, es necesario simplificar la información que deberá ser recordada, ya que es más fácil recordar palabras y frases cortas que largas. También es importante tener en cuenta que se le debe pedir a la persona que recuerde una sola cosa cada vez y no presentar tres o cuatro ítems uno detrás de otro. Para ello, es importante asegurarse que la persona ha entendido la información que se le ha presentado solicitándole que repita con sus propias palabras aquello que está intentando recordar y también le puede ser de ayuda relacionar la información nueva con algo ya conocido. Es muy importante que el individuo tenga un papel activo en este proceso, es decir que no sea un mero receptor pasivo de la información.
  • Almacenamiento o consolidación de la información: una vez que la información ha sido codificada debe ser almacenada en la memoria a largo plazo hasta que se vuelva a necesitar. El ensayo, la práctica y el repaso pueden ayudar a mantener ahí la información. Una forma de hacerlo sería usar el principio del ensayo expandido o recuperación espaciada que implica preguntar a la persona inmediatamente después de que haya visto u oído la información nueva que debe recordar, volver a preguntarle luego de una breve demora y de nuevo otra vez después de un espacio de tiempo un poco superior. De esta forma se aumenta el intervalo de retención, lo que permite un mejor almacenaje de la información. Este principio puede ser útil tanto para la codificación como para el almacenaje de nueva información.
  • Recuperación de la información: el tercer paso implica recuperar la información cuando se la necesita. Todos en algún momento hemos experimentado problemas para recuperar una información en algún momento, pero ello es mucho más frecuente en las personas que presentan problemas de memoria.

    Proporcionar una ayuda en el momento de recuperar aquella información necesaria, puede contribuir a que las personas con más dificultad  accedan al recuerdo correcto. Un ejemplo podría ser dar la primera letra del nombre para que el paciente recuerde el nombre completo. Un principio que se puede tener en cuenta es el de especificidad del contexto, que refiere que el recuerdo es mejor cuando la situación de recuperación de la información es similar a la situación en la que fue aprendida.

    Es decir, que según este principio, las personas con déficits mnésicos pueden recordar mejor si se encuentran en la misma habitación y en compañía de las mismas personas que cuando se dio la situación de aprendizaje. Sin embargo, cuando se facilite una información nueva que deba ser aprendida por una persona con problemas de memoria se debe procurar hacerlo en contextos y situaciones variadas para fomentar el aprendizaje en distintas situaciones que sean lo más parecidas posible a las de la vida cotidiana. Por lo tanto, el aprendizaje no se debería limitar a un contexto en particular, como una sala de hospital, un aula o el despacho del terapeuta.

Modificación del entorno para pacientes con déficits en la memoria

Sumado a lo anterior, es muy importante tener en cuenta que es necesaria la modificación del entorno en pacientes que presentan déficits cognitivos graves y generalizados, lo cual consiste en elaborar ayudas mnésicas ambientales o externas.

Las mismas buscarían que las personas que presentan dificultades cognitivas puedan evitar utilizar la memoria siempre que el entorno esté estructurado de cierta forma.

De esta manera, el paciente puede ser capaz de funcionar en un ambiente estructurado, sin distracciones y en el que no hay la necesidad de responder a ningún problema, ya que las tareas se presentan como alcanzables, concretas y nada ambiguas. Esto a su vez, permite que las personas con déficits de memoria no se sientan en desventaja en entornos en los cuales no haya demandas que requieran de su función mnésica. 

Algunas estrategias para lograr dicha estructuración del entorno y que el paciente pueda conseguir una buena adaptación a sus quehaceres diarios, puedan ser las siguientes:

memoria cambio de entorno

Además, es fundamental el uso de las denominadas Ayudas Externas de la memoria que consisten en ayudar a recordar, alertando al paciente del hecho de que algo se tiene que hacer en un tiempo y lugar determinados, como por ejemplo la toma de un fármaco o la tarea de sacar una comida del horno a la hora de cocinar. También pueden funcionar como sistemas de almacenaje de información independientes de un contexto temporal y espacial.

Ayudas Externas a la memoria (2)

Son Ayudas Externas a la memoria los libros de notas, diarios, agendas, listas, pizarras y calendarios. Los mismos son una estrategia útil en la rehabilitación neuropsicológica para mantener la funcionalidad de los pacientes y es importante tener en cuenta que estos recordatorios deben mantenerse siempre en el mismo lugar.

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