Rehabilitación de la memoria

Rehabilitación de la memoria

Rehabilitación de la memoria

En primer lugar, al evaluar la memoria no se pretende sólo identificar si existe o no alteraciones en la memoria, sino también determinar cuál es el déficit específico en el proceso de memoria. Para ello, se deben incluir pruebas que evalúen la capacidad de registro de la información, el almacenamiento y la habilidad de recobro, así como técnicas de recobro libre y técnicas de recobro mediado a través del reconocimiento. Sin embargo hay factores, como la depresión o ansiedad, que pueden influir en el desempeño del paciente en pruebas de memoria.

Por esto, al seleccionar las pruebas de evaluación de memoria, deben incluirse aquellas que evalúan a la memoria inmediata, memoria a corto plazo y memoria a largo plazo. Además, debe evaluarse el patrón y la curva de adquisición de nueva información.

Es necesario considerar las modalidades verbales y no verbales de memoria. El deterioro de la memoria verbal puede indicar que hay una disfunción del hemisferio izquierdo y, un decremento en la memoria no verbal con conservación de la verbal, podría señalar que hay un problema en el hemisferio derecho.

La rehabilitación de la memoria puede ayudar a las personas a compensar, eludir o reducir su problemática y de este modo sobrellevar más eficientemente las tareas de la vida diaria en un entorno apropiado.

Entonces, el proceso de rehabilitación de la memoria consta de 2 principios básicos:

  1. RESTAURACIÓN: implica la realización de ejercicios destinados a la repetición de una lista de palabras, frases, párrafos, uso de la imaginería, o claves para mejorar la evocación. 
  1. COMPENSACIÓN: implican a aquellas ayudas externas o herramientas que ayuden a la organización, almacenamiento, y recuperación de información. 

Objetivos principales de la Rehabilitación de la memoria: 

Rehabilitación de la memoria

En suma, se recomienda realizar modificaciones en el ambiente del paciente, en el caso de ser necesario. Del mismo modo, personas con déficits de memoria no se sentirán en desventaja en entornos en los cuales no haya demandas que requieran de su función mnésica.

Por ende, si las puertas, los armarios, los cajones y las cajas de almacenaje están debidamente etiquetadas, si la habitación está libre de material peligroso o si alguien acompaña al paciente cuando tiene que ir al dentista o le recuerda la hora de la cena, el paciente puede conseguir una buena adaptación a sus quehaceres y/o actividades diarias.

La memoria es altamente sensible al proceso de envejecimiento normal, y en condiciones normales todas las personas utilizan estrategias para mejorar sus posibilidades de retener información. Las personas utilizan estrategias para mejorar sus posibilidades de retener información. Dichas estrategias pueden sistematizarse para ayudar a los personas con problemas de memoria. Los pacientes con patologías cerebrales pueden entrenarse para hacer un mejor uso de estas estrategias, mejorando así el volumen de información que pueden retener.

Algunas de estas estrategias que se emplean serán mencionadas, a continuación: 

  • Imaginación visual: consiste en entrenar al paciente para que logre crear imágenes visuales, con el objetivo de recurrir a representaciones de diversos hechos o situaciones, sin la necesidad de memorizar y repetir palabras o frases. 
  • Claves verbales: es muy útil en pacientes con dificultades verbales, aquellos que tengan problemas para recordar lugares pueden tener un mejor desempeño si aprenden no sólo la ruta para llegar a un lugar, sino la descripción verbal de dicha ruta. Asimismo, la codificación verbal mediada es una estrategia que mucha gente utiliza en su vida cotidiana. Consiste en anotar la información que se considera pertinente (memoria auxiliar). También se puede incluir una mediación adicional, utilizando por ejemplo un reloj despertador que suene cada determinado tiempo para indicar que se deben consultar las anotaciones realizadas.
  • La práctica de estrategias para organizar la información para incrementar la cantidad de la misma.
  • Fomentar hábitos comportamentales, con el objetivo de disminuir la cantidad de información que debe ser almacenada a cada momento. 

Se debe tener en cuenta, que estas personas además de las dificultades en la memoria, presentan dificultades atencionales, así como en la planificación y la organización. Además, son susceptibles de presentar trastornos emocionales, como ansiedad, depresión y cambios de humor, y pueden evidenciar problemas de conducta en forma de dificultades en el autocontrol o agresividad verbal. Esto no debe dejarse de lado al momento de iniciar el proceso de rehabilitación. 

Share with

Deja una respuesta

Start typing and press Enter to search

Chatea con nosotros