Conducta de heminegligencia

Heminegligencia

Conducta de heminegligencia

La heminegligencia es una alteración neurológica que afecta de forma selectiva en los procesos atencionales. Se caracteriza porque el sujeto ignora sistemáticamente la mitad de su espacio atencional extra personal, como consecuencia de lesiones en uno de los hemisferios. Suele manifestarse por la incapacidad para procesar información sensorial y motora proveniente del espacio opuesto a la lesión cerebral. En casos más graves se presenta una incapacidad total para prestar atención a los estímulos situados en el lado opuesto al de la lesión. En aquellos más leves se produce el fenómeno de la extinción, el cual consistente en la incapacidad para prestar atención o realizar actividades motoras intencionales en relación al espacio opuesto al de la lesión, únicamente cuando el sujeto tiene que prestar atención a la totalidad del espacio atencional.

Resulta importante aclarar que en la actualidad se prefiere utilizar el constructo “Conducta de heminegligencia”.

La heminegligencia es un trastorno atencional que se produce generalmente tras lesiones del hemisferio derecho, sin embargo, en ocasiones también puede presentarse tras lesiones del hemisferio cerebral izquierdo, pero estos casos son de menor gravedad con un mejor pronóstico. La gravedad de este síndrome causado por lesiones del lóbulo parietal derecho se debe al hecho de que es responsable del procesamiento del espacio alopsíquico o extrapersonal.

Este síndrome hace referencia a un conjunto de conductas que afectan la vida del individuo en relación a sí mismo y al mundo que lo rodea. Por otro lado, no es sólo un trastorno visual, auditivo o motor, sino también de la búsqueda, la detección, la escucha y la exploración en una mitad del espacio. Es decir, es una patología del sistema atencional.

En la atención selectiva intervienen cuatro componentes:

Conducta de heminegligencia

1. Sensorial o atencional. La negligencia sensorial puede manifestarse como déficit atencional visual, auditivo, somatosensorial y olfatorio; sin embargo, la hemiatención visual es la más habitual. En los casos más graves el paciente ignora radicalmente su hemiespacio izquierdo, no es capaz de responder a ningún tipo de estímulo con dicha procedencia, es incapaz de comer alimento situado en la mitad izquierda o cuando le hablan, aunque sea desde el lado izquierdo, trata de buscar al interlocutor en su lado derecho.

2. Motor o intencional. Está caracterizada por la ausencia de capacidad por realizar actividades motoras que se relacionan con el espacio izquierdo del sujeto, sin la existencia de alteraciones psicomotoras que lo justifiquen. Por ejemplo, si se le pide a la persona que levante los dos brazos levantará solamente el brazo derecho o, si levanta los dos brazos, dejará caer enseguida el brazo izquierdo

3. Afectivo. Refiere a la ausencia de capacidad para dar significado emocional a los estímulos, generalmente es acompañada por anosognosia, es decir, incapacidad para reconocer la existencia o la gravedad de su déficit atencional.

4. Representacional. Se caracteriza por la incapacidad para la representación mental de los objetos que están ubicados en el espacio izquierdo del sujeto. Cuando se le pide a la persona que se imagine un espacio o lugar previamente conocido, se muestra incapaz de representar la mitad izquierda.

Heminegligencia: factores causales

Generalmente la heminegligencia es causada por lesiones en la zona posteroinferior del lóbulo parietal derecho, en su unión con la corteza de asociación occipito-temporal. Las lesiones producidas en áreas homólogas de la corteza parietal izquierda desencadenan una heminegligencia contralateral derecha de gravedad menor. También se han descrito síndromes de heminegligencia causadas por lesiones en otras áreas cerebrales como el tálamo (áreas ventrolaterales) y los ganglios basales (especialmente putamen y núcleo caudado).

Sin embargo, tras las lesiones parietales, son las lesiones en el lóbulo frontal las que con mayor frecuencia se asocian a la heminegligencia:

a) Las lesiones dorsolaterales del área prefrontal se pueden manifestar en la dificultad para la acción motora intencional unilateral. Esto es así porque es el lóbulo parietal el que está encargado de la representación del espacio extra personal, formando mapas espaciales que facilitan la programación de las respuestas motoras. Sin embargo, una lesión dorsolateral del hemisferio derecho puede impedir la adecuada ejecución motora de las respuestas atencionales, al verse dificultada la utilización de los mapas sensoriales.

b) La lesión de los campos visuales oculares, ubicados adelante de la corteza premotora puede favorecer a generar heminegligencia, al perturbar los movimientos sacádicos oculares contralaterales. La persona afectada por el síndrome no sería capaz de prestar atención al lado izquierdo debido a los déficits de rastreo visual hacia ese lado, causados por lesiones frontales derechas.

c) La parte anterior del cíngulo, ubicada en las caras mediales de los lóbulos frontales, están relacionadas con el nivel global de la atención, mientras que la parte posterior tiene que ver con los cambios de atención focalizada o en los que tienen un mayor componente de tipo motivacional. Una lesión cingulada derecha puede impedir el control atencional en el síndrome de heminegligencia.

Share with

Deja una respuesta

Start typing and press Enter to search

Chatea con nosotros