Alteraciones neuropsicológicas de la atención

Alteraciones neuropsicológicas de la atención

Los trastornos de atención suelen estar relacionados con un daño cerebral adquirido, sin embargo, también pueden encontrarse en diversos cuadros tales como el envejecimiento, el deterioro cognitivo leve, la demencia, la adicción a drogas y los trastornos del desarrollo; por otro lado, los trastornos de la atención también son frecuentes en patologías psiquiátricas tanto como la esquizofrenia, la depresión o el trastorno bipolar. 

Este tipo de alteraciones siempre tiene repercusiones en el rendimiento cognitivo, debido a que limitan la eficiencia de numerosos dominios como la memoria, la percepción, el lenguaje o el funcionamiento ejecutivo.

Se puede clasificar las alteraciones de atención del siguiente modo:

AprosexiaCuando la carencia de atención es absoluta, como sucede en el estado de coma profundo
HipoprosexiaCuando existe una disminución de la capacidad atencional, el cual puede oscilar desde niveles más ligeros, como el síndrome confusional, hasta los casos más graves como el mutismo acinético.
HiperprosexiaRefiere a la excesiva actividad atencional, como en los casos de trastornos delirantes. 
ParaprosexiaCuando existen fluctuaciones intensas de la atención, como se puede observar en la fase maníaca del trastorno bipolar. 

A su vez, los niveles de afectación de la atención son variables, los cuales oscilan desde el coma vegetativo de larga duración a las alteraciones reversibles tales como el síndrome confusional. 

¿Cuáles son los principales trastornos de la atención?

  • Estado de coma

El estado de coma es la alteración en la que mayor pérdida de atención se produce junto con la afectación de las funciones mentales superiores y los procesos sensomotores. Esta puede ser causada por un traumatismo craneoencefálico o por falta de riego sanguíneo en el cerebro durante más de 20 segundos. Durante este estado se genera un descenso radical en el metabolismo cerebral el cual proviene de un deterioro mayor en las neuronas. 

  • Mutismo acinético

El mutismo acinético es un trastorno neurológico severo ya que implica un profundo déficit del estado de conciencia y en la capacidad atencional. Está caracterizado por la incapacidad de realizar algún movimiento o de hablar en personas que aparentemente están despiertas. A su vez, este trastorno no es una consecuencia de un déficit primario, ya que la persona no presenta ninguna alteración en sus vías sensoriomotoras. Los individuos afectados por el mutismo acinético presentan una apatía profunda, una indiferencia ante el entorno y una falta de respuestas frente a los estímulos, lo que lleva a la persona a permanecer en silencio. El MA pueden presentar diferentes grados de afectación, que pueden ir desde una inhibición verbal y psicomotora, hasta un coma vegetativo en los casos más graves. 

Es causado por lesiones graves del sistema nervioso, por lo que resulta importante realizar un diagnóstico diferencial. 

Una de ellas puede ser por lesiones bilaterales del lóbulo frontal lo que afectaría a las áreas cinguladas anteriores, generando una dificultad para el sujeto en iniciar alguna actividad atencional, lo cual a su vez impacta en cualquier tarea intencional. 

También puede ser causado por lesiones de tipo vascular, tóxico, infeccioso o degenerativo dependiendo también de la localización del mismo. 

  • Síndrome confusional agudo (SCA).

El síndrome confusional agudo, también llamado delirio, se define como un cambio radical del estado mental de un individuo, ya que se produce una alteración en el nivel de conciencia y a su vez un grave déficit en los procesos atencionales, en la memoria y en las funciones ejecutivas en general. 

Más que una enfermedad en si misma, es un síndrome que puede manifestar diferentes signos y síntomas o bien puede significar una alteración subyacente que esté afectando el sistema nervioso central. Es por esto, que el SCA indica siempre gravedad, ya que indica una alerta clínica de una presencia de disfunción cerebral. Es decir, que se trata de una urgencia que impera de un diagnóstico rápido para poder identificar su causa y planificar un tratamiento acorde. 

Si bien se trata de un síndrome cuyo manejo y abordaje es radicalmente médico, resulta importante que el neuropsicólogo logre diferenciar y detectar este síndrome para así poder orientar y redirigir a los pacientes a una consulta médica urgente. 

  • Síndrome de heminegligencia unilateral

El síndrome de heminegligencia unilateral es una alteración en la capacidad de atender a información ubicada en el hemicuerpo o hemiespacio contralateral al hemisferio cerebral dañado. Generalmente, las lesiones que producen esta alteración afectan al hemisferio derecho, por lo que, frecuentemente la heminegligencia se produce en relación a la información del lado izquierdo del individuo. 

Cuando la heminegligencia es producida por una lesión en el hemisferio izquierdo suele ser más leve de la que se localiza en el lado derecho, ya que el hemisferio derecho es el dominante del control atencional visual. 

Las personas con este síndrome actúan como si su lado izquierdo no existiera, es decir, que ignoran la presencia de personas, objetos e incluso su propia mano izquierda. Puede a su vez, manifestarse de diferentes maneras y puede ser desde un déficit leve hasta un trastorno realmente incapacitante. Por ejemplo, en casos graves, estas personas llegan a comer la mitad derecha de su plato o pueden llegar a pintarse o peinarse solamente la mitad del cabello. 

  • Déficit de atención con hiperactividad (TDAH).

El TDAH es una alteración atencional que ha adquirido relevancia clínica en los últimos años, tanto en el área infantil como en el adulto. El déficit de atención es un trastorno común en niños y adolescentes, su prevalencia es de un 4 a 8% en niños que van a la escuela. Afecta más en niños que en las niñas, pero puede ser que por la manifestación con más impulsividad en varones que en las niñas, estas pasen desapercibidas incidiendo la prevalencia de las cifras. 

Los principales síntomas son: 

Déficit de atención sostenida, el mismo se caracteriza de la siguiente forma en niños: se muestran despistados, con múltiples olvidos por falta de atención y dificultades en mantener una misma tarea sin que otros estímulos les interfieran.

Tendencia a la impulsividad, esta característica no se presenta en todos los casos, sin embargo, cuando está presente, se manifiesta a partir de la incapacidad para esperar, lo que puede verse en personas que se precipita en sus comentarios o en sus actuaciones.

Hiperactividad motora, este es otro síntoma que puede o no estar presente. Refiere a una inquietud característica en la que la persona que lo padece no puede parar de moverse, incluso cuando están sentados en una silla a la hora de clase o cuando están por comer. La hiperactividad motora suele causar malestar entre las personas que rodean al niño, puesto que no para de hacer ruido, se levanta de la mesa, siempre juega con algún objeto, no está quieto nunca, etc.

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