Rehabilitación Neuropsicológica en el Traumatismo Craneoencefálico

rehabilitación neuropsicológica

Rehabilitación Neuropsicológica en el Traumatismo Craneoencefálico

Se define a la rehabilitación neuropsicológica como un proceso activo que tiene como objetivo ayudar al paciente a recuperar sus funciones superiores, para lo que es necesario comprender la naturaleza de las alteraciones que presenta y así desarrollar estrategias para compensar estos trastornos.  

El proceso de rehabilitación en el TCE es particularmente un reto para los profesionales de la salud. En él se debe trabajar interdisciplinarmente para potenciar la rehabilitación tanto neuropsicológica como física la cual continua incluso luego del alta hospitalaria, ya que los déficits conductuales y cognitivos suelen persistir en el tiempo. 

Fases de la rehabilitación neuropsicológica

Según el estado del paciente, se distinguen diferentes pasos en la intervención terapéutica en el traumatismo craneoencefálico.

Pacientes en estado de coma o de mínima respuesta

Fuente: Nuevo método para evaluar a los pacientes en coma que reaccionan ante las palabras (2018).

Una vez que el paciente esté medicamente estable, se procede a intervenir aplicando programas de estimulación sensorial con el objetivo de incrementar el estado de alerta. Estas técnicas suelen reducir la duración y la profundidad del coma. 

El término de estimulación sensorial regulada (Wood, 1992) refiere a la regulación de los estímulos ambientales de los pacientes en estado vegetativo o en fase de mínima conciencia. Esta regulación se basa en:

  • Mantener bajos los niveles de ruido ambiental en el entorno del paciente. 
  • Establecer intervalos entre los estímulos durante la terapia y los cuidados de enfermería para beneficiar el procesamiento de la información. 
  • Regular los intervalos de descanso del paciente para promover la buena estimulación.
  • Monitorear los cambios percibidos con parámetros de respuesta y tiempo. 

Existe una técnica llamada Sensory Modality Assesment and Rehabilitation Technique (SMART) que brinda una categorización de las respuestas conductuales percibidas en el paciente en estado vegetativo. A su vez nos proporciona datos cuantitativos sobre estas respuestas con el fin de ver el progreso del nivel de conciencia en programas de estimulación sensorial regulada. 

Fase de APT

Cuando el paciente sale del estado de coma, permanece en un estado de confusión y agitación que suele asociarse a la APT, en esta fase, las intervenciones aún serán limitadas y se centrará en regular correctamente el ambiente de la persona. Se trabajará en la atención y orientación y en establecer un sistema funcional de comunicación. 

Se recomienda tener en cuenta las siguientes pautas:

  • Mantener regulado el entorno del paciente referido a ruidos y voces para no aumentar la confusión. 
  • Mantener el ambiente seguro y familiar. 
  • Dirigirse al paciente despacio y sin gritar. 
  • Se le puede hablar del accidente para explicarle el por que se encuentra en el hospital y de esta forma ayudar a su tranquilidad. 
  • Ayudar al paciente a recordar acontecimientos con pistas. 
  • Limitar el número de visitas y su duración. 
  • Permitir descansos frecuentes. 
  • Reforzar la comunicación y proveer instrucciones sencillas. 
  • Brindarle información para ayudar al paciente a orientarse en lugar y tiempo.
  • Debido a los problemas de memoria en esta fase, repetirle las cosas varias veces. 
  • Las sesiones de tratamiento deben ser cortas. 
  • Permitir a la persona moverse con libertad, pero con supervisión. 

Fase de Recuperación

Fuente: Conjunto de fisioterapia y rehabilitación neuropsicológica médica para adolescentes y adultos Vector Premium (2020)

Una vez identificadas las alteraciones cognitivas y las funciones preservadas se procede a diseñar y aplicar el tratamiento. 

Restauración: En este punto inicial se procede a estimular y mejorar las funciones cognitivas alteradas, trabajando sobre ellas. 

Compensación: Refiere a tratar el problema a nivel de discapacidad y enseñar al paciente estrategias y habilidades necesarias para reducir el impacto que los déficits puedan ocasionar en su vida diaria. 

Adaptación del entorno o la tarea: Para de esta forma realizarla de la manera más eficaz. 

Enfoque conductual: En este punto se utiliza la retroalimentación y el refuerzo conductual para promover el aprendizaje, adaptación y velocidad. 

Estos procedimientos están siempre interconectados y generalmente los planes de rehabilitación neuropsicológica combinan diversos niveles de intervención dependiendo del grado de afectación o la función a tratar. 

La aproximación conductual y la modificación del entorno han demostrado ser efectivas en el momento de reducir la discapacidad en pacientes con alteraciones cognitivas graves, mientras que si es más leve pueden beneficiarse de técnicas restauradoras, que facilitarían el crecimiento y reorganización neuronal.

En general, el enfoque más efectivo para la complejidad que presenta el TCE es el holístico, el cual integra tanto formas tradicionales de tratamiento como rehabilitación cognitiva, soporte psicológico, modificación de conducta, entrenamiento de habilidades vocacionales y de autonomía para la vida cotidiana junto con el soporte de la educación y participación familiar. 

Intervenciones generales en alteraciones cognitivas:

Atención: cuando la atención se ve afectada, sería pertinente modificar el entorno o las tareas con el objetivo de optimizar el rendimiento del paciente. Por otro lado, el tratamiento farmacológico es una buena opción para aumentar la velocidad del procesamiento. Si la afección es menos grave se pueden utilizar estrategias de autoinstrucción dependiendo de las características del déficit particular. 

Memoria: con respecto a los problemas de memoria, pueden aplicarse una diversa variedad de ayudas programadas externamente por parte del profesional o bien aquellas que requieran de participación activa del paciente. Es importante entrenar estas actividades de forma sistemática e incluirlas a la vida cotidiana del paciente. 

Funciones ejecutivas: en el caso de las alteraciones ejecutivas resulta importante simplificar y estructurar las tareas para reducir los problemas de iniciativa y planificación. Otras formas de intervención pueden ser el control del tiempo, el entrenamiento en resolución de problemas y la autorregulación de la conducta. 

Intervenciones generales en alteraciones conductuales:

Las alteraciones conductuales suponen el mayor obstáculo para la reintegración social del paciente y conforman una importante fuente de estrés para la familia. Las técnicas de modificación de conducta devienen del condicionamiento operante y entre ellas se encuentran el refuerzo positivo de conductas deseadas, la economía de fichas, el moldeamiento, el refuerzo diferencial, el coste de respuesta, la extinción, etc. Con el objetivo de poder atender otro tipo de problemas, se han incorporado al tratamiento otras técnicas como son el entrenamiento en autocontrol, la reestructuración cognitiva y las habilidades sociales.

En la rehabilitación de alteraciones tanto física como cognitivas y conductuales es fundamental trabajar interdisciplinariamente con los profesionales del campo de la salud con el fin de atender cada uno de los problemas del paciente con un objetivo en común.  La coordinación entre ellos es fundamental para abordar la problemática junto con la familia que se considera un elemento clave en el proceso. 

Redactado y publicado por: Stefania Peréz – Martín Jozamí

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