Traumatismo Craneoencefálico (TCE): Concepto y clasificación

Tratamiento craneoencefálico

Traumatismo Craneoencefálico (TCE): Concepto y clasificación

El traumatismo craneoencefálico (TCE) es una de las causas más importantes de daño cerebral y de alteraciones neuropsicológicas. De hecho, es la manera más frecuente de daño cerebral y constituye el campo de intervención más común en la práctica de neuropsicología. 

Que es Traumatismo Craneo Encefalico
Fuente: Tipos de traumatismo craneal (2013).

La Asociación Nacional de Daño Cerebral de Estados Unidos define al TCE como un impacto en el cerebro generado por una fuerza externa que puede causar alteraciones a nivel de conciencia, teniendo como resultado una disminución de las capacidades cognitivas y/o físicas. 

Se caracteriza por la manifestación de las siguientes condiciones:

  • Disminución del nivel de conciencia
  • Periodo de amnesia postraumática (APT)
  • Fractura craneal
  • Alteraciones neuropsicológicas

¿Cuáles son las etiologías más comunes del Traumatismo craneoencefálico?

Etiologías

El Traumatismo Craneoencefálico puede suceder en todas las edades y significa, también, la causa principal de déficit cognitivo en adultos jóvenes y niños. 

A grandes rasgos se los puede clasificar en lesiones abiertas y cerradas:

Lesiones abiertas y cerradas

Clasificación según la ubicación del traumatismo craneoencefálico

Según donde esté ubicada la lesión, se puede clasificar los traumatismos como:

  • Epicraneales: refiere a las lesiones producidas en el exterior del cráneo y no hay presencia de secuelas cognitivas. 
  • Craneales: es cuando las lesiones se producen en el interior del cráneo, localizándose en meninges, sin necesariamente llegar al encéfalo. Presentan secuelas neuropsicológicas que pueden ser consecuencia del efecto compresivo que ha sido ejercido sobre el encéfalo.
  • Encefálicas: las lesiones llegan al encéfalo y producen secuelas tanto neurológicas como neuropsicológicas debido a un daño del tejido neuronal.
Detectar Traumatismo Craneo Encefalico
Fuente: Trauma craneoencefálico: ¿Cómo pronosticar? – Neuroclass (2019)

Mecanismos Lesionales de un traumatismo craneoencefálico

Los mecanismos por los que se produce una lesión en el cerebro después de un traumatismo son diversos y se los puede clasificar en:

Lesión primaria:

– Focal: 

Pueden ser contusiones corticales directas: con localización más frecuente en el lóbulo frontal y temporal o por otro lado pueden ser lesiones por mecanismo de golpe/contragolpe.

– Difusa:

Es un termino confuso, por el hecho de que no refiere a una lesión difusa en el cerebro sino de múltiples lesiones localizadas de manera concreta en el cerebro luego de desaceleraciones de larga duración y alta velocidad. 

Lesión secundaria:

las lesiones secundarias son aquellos procesos fisiopatológicos que se producen a partir de haber sufrido una lesión primaria, si esta no es controlada, devendrá una lesión cerebral añadida, como es el caso del aumento de la presión intracraneal, las alteraciones neuroquímicas, la degeneración transneuronal, lesiones vasculares dadas por hemorragias o isquemias, entre otros.

Lesión terciaria:

Este tipo de lesiones refieren a la alteración celular que no es posible de observar en la neuroimagen estructural y que se perciben en cambios en alteraciones en el metabolismo celular o en la neurotransmisión, repercutiendo a la vez en el comportamiento emocional y cognitivo de las personas. 

Lesiones tras un Traumatismo Craneoencefálico

Lesiones tras un traumatismo craneoencefálico

Conmoción cerebral:

refiere a una pérdida momentánea de la conciencia producida por la desconexión momentánea del sistema reticular. Las fuerzas de cizallamiento y de tracción son máximas hasta en el punto en que los hemisferios giran sobre el tronco encefálico a nivel del mesencéfalo, afectando directamente el sistema reticular. Esas fuerzas junto con el impacto en la conmoción pueden desencadenar un estiramiento de las fibras, en vez de una rotura, por lo cual es cuadro es reversible. La persona recupera la conciencia en poco tiempo y no manifiesta secuelas neuropsicológicas posteriores. Sin embargo, existe un llamado síndrome postconmocional, que puede durar un par de semanas y caracterizado por una serie de síntomas tales como insomnio, fatiga, pérdida del equilibro, náuseas, entre otros.

Contusión cerebral:

Refiere a una lesión focal que impacta en el cerebro, que puede ser dado por un agente que choca contra el cráneo o como consecuencia de la aceleración-desaceleración muy brusca que produce que el encéfalo choque contra el cráneo. Las áreas más frecuentes de contusión son los lóbulos frontales y temporales. 

Las contusiones son más graves que las conmociones y pueden provocar cambios estructurales. Tras una lesión como esta, las personas pueden presentar diversos signos neurológicos y neuropsicológicos que irán evolucionando con las horas mientras que la presión craneal, la inflamación y los cambios neuroquímicos vuelvan a la normalidad.

Edema cerebral e hiperemia:

El edema cerebral refiere al exceso o acumulación de agua en el tejido cerebral, mientras que la inflamación cerebral o hiperemia es un aumento del volumen de sangre intravascular producido por la dilatación de los vasos sanguíneos luego del TCE. Ambos causan un efecto compresivo en las estructuras cercanas provocando así el aumento de la presión intracraneal. Si el aumento de la presión es muy elevada, puede causar la muerte del paciente.

Hematoma epidural:

El hematoma epidural es producido por la rotura de los vasos sanguíneos que irrigan las meninges, por encima de la dura madre. La sangre queda acumulada en el medio del hueso y la dura madre, ejerciendo una compresión grave. Si la hemorragia es muy grande, puede ser necesaria una evacuación por medio de una cirugía. La misma se manifiesta a partir de un síndrome confusional o una alteración grave de la conciencia.

Hematoma subdural:

Esta lesión se produce por la ruptura de las venas que se dirigen a los senos durales venosos. Se da entre la duramadre y la aracnoides, en el espacio subdural y es el hematoma más frecuente como consecuencia de un TCE.

Hemorragia intraventricular:

Tal como lo indica su nombre, la hemorragia sucede en el interior del sistema ventricular, frecuentemente en los ventrículos laterales. Las secuelas cognitivas suelen ser graves debido a la compresión sobre el sistema límbico, por lo que tiende a producirse alteraciones de la memoria y cambio de carácter.

Hemorragia subaracnoidea:

En estos casos la sangre fluye entre la aracnoides y la piamadre debido a una rotura arterial. Pueden causar una obstrucción de la circulación del líquido cefalorraquídeo (LCR), acompañado por una hidrocefalia secundaria.

Hematoma intracerebral:

Tal como su nombre lo indica, esta se produce dentro del encéfalo. Está íntimamente relacionado con las contusiones, por lo que tienden a producirse en los lóbulos temporal y frontal. Sus secuelas están relacionadas con la funcionalidad de la región afectada, sin embargo, suelen presentarse los trastornos de memoria, anomia y alteración de funciones frontales.

Pronóstico del Traumatismo Craneoencefálico

Se puede medir la severidad del traumatismo craneoencefálico a partir de diferentes variables como el grado de nivel de conciencia, la duración de amnesia post traumática (APT) y el tipo de lesión que puede detectarse a partir de técnicas de neuroimagen. A partir de estas variables es que puede predecirse de alguna forma las secuelas posteriores y se utilizan para categorizar los TCE en leves, moderados o graves. Sin embargo, la gravedad de los TCE está definidos generalmente por la escala de Glasgow.

Amnesia postraumática 

La amnesia postraumática refiere al periodo de confusión en el que se recupera el nivel de conciencia. En este momento, las personas no son capaces de adquirir nuevos aprendizajes, se encuentran desorientados en espacio, tiempo y persona y tampoco pueden mantener la atención.

Secuelas cognitivas y conductuales del traumatismo craneoencefálico

Además de las secuelas físicas, los TCE tienen un riesgo elevado de causar alteraciones conductuales, cognitivas y emocionales.

  • Memoria:
  • Atención:
  • Funciones ejecutivas:
  • Control emocional:
  • Conducta:

By: Stefania Pérez – Martín Jozami

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